Iglesia María Auxiliadora

Instituto Juan XXIII

Salesianos


Escuche el órgano de esta iglesia:

1) Preludio y fuga en sol mayor BWV 541      J.S. Bach

     http://www.youtube.com/watch?v=wxzsdhBW_70

2) Johann Georg Albrechtsberger (1736 - 1809): Preludio y Fuga en Do Mayor para órgano a 4 manos

       http://www.youtube.com/watch?v=BNSvOKjzGBs&feature=related

3)   Dietrich Buxtehude: Preludio en sol menor, BuxWV 149

       http://www.youtube.com/watch?v=i8Dt04lDe2c&feature=related


                               

    La iglesia del Instituto Juan XXIII de Montevideo  posee un fino instrumento que construyó la firma Walcker , de Ludwigsburg, Alemania, en 1956.

    Walcker fue, por alguna razón, la fábrica que prefirieron la mayoría de las iglesias de nuestro país cuando se encargaron los órganos de tubos, prácticamente todos en la primera mitad del siglo XX. (El ejemplar más antiguo es un pequeño Walcker, con fecha de producción de 1886, de transmisión mecánica ubicado en la iglesia San Francisco, en la Ciudad Vieja).

    A diferencia de ese instrumento el del instituto Juan XXIII es de los últimos que llegaron a nuestra ciudad, más de medio siglo después y correspondiendo a un período estético de la fábrica bien diferenciado de las décadas anteriores.

    Su restauración se llevó a cabo por iniciativa del Director, Padre Daniel Sturla Sdb, en forma paralela a la restauración de la iglesia y actualmente este órgano se encuentra en un lugar libre de goteras y polvo que caía del techo, algo imprescindible para su conservación.

    En la época en que se lo instaló también llegaron al país otros instrumentos que pueden ser considerados hermanos de éste en cuestión, siendo ellos los instrumentos de: la Parroquia Sagrado Corazón (Punta Carretas, construido en 1954), el órgano de la Parroquia de Fátima (Cerro, misma época que el Juan XXIII), el órgano de la Iglesia Evangélica en Colonia, construido en 1958, y el pequeño instrumento en el colegio Inmaculada Concepción, en Montevideo.

    Los cinco órganos (construidos en la década del ’50) presentan una lista de registros clásicos (“registro” es cada una de las filas de tubos) que abarca los más universales y que da como resultado la posibilidad de abordar un amplio repertorio. Ellos comparten similitudes que los diferencian notoriamente de órganos de la misma fábrica pero construidos en otros períodos.               

 

 

              

                            

 

      Estos órganos se componen de sectores diferenciados, a los lados de la consola, y en el caso de los instrumentos grandes encontramos hacia la izquierda del organista el sector donde se ubica la tubería correspondiente al primer manual, y hacia la derecha todos los juegos de tubos que corresponden al segundo manual (todos estos instrumentos tienen dos teclados manuales y pedalera). Es en estos puntos donde la fachada siempre realiza un diseño en forma de torres, donde los tubos mayores se imponen con respecto a los menores que están a los costados.

    En el caso del Juan XXIII y de Punta Carretas la semejanza era obvia, pero hasta hace poco tiempo, ya que en la restauración se reubicaron los tubos centrales .

    Los tubos de fachada son unidades sólidas, hechos de zinc  y siempre forman dibujos con curvas, pero sin estar comprendidos por ninguna parte del mueble, como sí sucede en los instrumentos Walcker de épocas anteriores.

      El órgano del Juan XXIII tiene un sistema de transmisión desde la tecla a los tubos llamado “electroneumático”, pues es una combinación de elementos eléctricos (cables, electroimanes, etc) y neumáticos, que consiste en pequeñas membranas de cuero que reciben el aire a presión desde un listón hueco de madera, para inflarse y mover válvulas cónicas, dando paso al aire para los tubos cada vez que se toca una tecla.   

 

                                             

                           Mecanismo                                                                                                 

                                                                                                                                      Vista desde el coro

 

    La pedalera del instrumento en cuestión es una de las más cómodas de todos los órganos del país. Tiene pedales paralelos, pero con un diseño curvo hacia los extremos, lo que permite alcanzar esos pedales con más comodidad.

    Se recuerda que este órgano fue encargado por iniciativa del Padre Apicella, quien además de sacerdote era director de coros, y el concierto inaugural se dio el 9 de mayo de 1957. Por aquel tiempo fue necesario ampliar el coro del templo hacia los costados, ya que la visión del Padre Apicella era de un instrumento que difícilmente cabría en el espacio disponible, algo que tal vez se hubiera solucionado agrandando el coro hacia adelante, aunque esto hubiera dado como resultado que quedara tapado el vitral, un problema que la mayoría de las iglesias del Uruguay tienen, ya que si comparamos con iglesias de otros países vemos que en otros lugares el techo del templo es más alto y permite que haya un instrumento grande en el coro sin tapar la entrada de luz.

 

                                                                                 

 

               

   En el caso particular del Juan XXIII parte de la tubería correspondiente a los pedales está en el sector del primer manual, y parte de ella está en la tubería de fachada, que además cabe aclarar que no todos los tubos en la fachada de un órgano suenan, algunos están para seguir la línea del diseño, y hay casos en los que la fachada simplemente se usa para un dibujo agradable a la vista, pero con tubos que no fueron construidos para sonar.

    Antes de la restauración había una fila de unos 70 tubos que formaban un dibujo con curvas de mayor a menor hacia el centro con 5 tubos altos en el medio (formando una torre que imitaba las torres mayores), pero a pedido de la dirección estos tubos fueron trasladados al interior del instrumento con todo su mecanismo. En esta parte de la restauración fue necesario el traslado del mecanismo de “secretos”, la parte eléctrica y el sistema de ductos de aire, además de que debieron hacerse trabajos de carpintería para poder ubicar todo en el nuevo lugar cómodamente aprovechando la mejor posición posible para que la acústica fuera buena. Ahora se encuentran en forma de doble fachada.

 

                                             Doble fachada

 

      La restauración se llevó a cabo en unos dos años (2003 a 2005) y se hizo en etapas, además de que hubo un período en el que los restauradores de la iglesia trabajaron por encima del instrumento.


      En la etapa inicial se realizó el recambio de la totalidad de las membranas de cuero en el mecanismo. Esto permite que el sistema funcione con elementos nuevos y por ende en forma pareja.

     Unas mil setecientas bolsitas (una por cada tubo) fueron hechas a mano artesanalmente a partir del pliego, respetando el tamaño necesario según la sección del instrumento, ya que en distintos lugares y con distintas cantidades de aire se emplean membranas de diferentes tamaños.

    Este órgano cuenta con cuatro reservorios de aire, el primero de ellos junto a la turbina generadora, y tres más, uno para cada sección, Manual I, Manual II, y pedalera. La primera de estas cajas de reserva de aire está a una presión de 110 mm, el manual II a 85 mm y el manual I y pedalera a 90 mm.

     Las pérdidas de aire fueron eliminadas, aunque en general todo el sistema de ductos se encuentra en muy buen estado.

    Si bien los reservorios son cajas relativamente chicas éstos mantienen la misma potencia del instrumento tanto en una sola nota como en el mayor acorde y en el caso de este órgano es apreciable el juego de Principal de 16 pies, en la pedalera, recordando que la medida en pies corresponde al tubo más grande de la fila.

     De hecho este instrumento, junto con el de la catedral de Montevideo, son los únicos en el país en poseer tubos de metal en toda la extensión en este registro (muchas veces los tubos más grandes de la fila se construyen de madera). Es de lamentar que los seis tubos más grandes no cabían parados y debieron acomodarse con su propio “secreto”, acostados detrás del mueble, debajo del vitral.

      El mayor, correspondiente al Do grave del Principal 16' mide unos cuatro metros, por unos cuarenta centímetros de diámetro.

     Luego de realizar una limpieza exhaustiva de toda la mecánica de secretos se restauró el lustre de la madera, lo cual le dará protección por varias décadas más, al mismo tiempo que se limpió la tubería y se realizaron las restauraciones en los tubos que fueron necesarias.

      El sector que había sufrido más es el del Manual I, por estar cerca de la puerta de entrada al coro, y además porque en épocas pasadas hubo una gotera que lo perjudicó.        

    En este paso se desoxidó la tubería de estaño  y se re pintó la tubería interior de zinc, con soplete.

 


             

                                   Tubos de la Flöte 2'                                                                                         


    En el caso de la fachada se prefirió una pintura plateada de grano grueso, y se complementó con barniz brillante, que le da sensación de profundidad (algo que se nota de cerca). 

     Al ser los tubos elementos tan delicados algunos tenían hundimientos, que fueron eliminados por completo.

 

                                                                

 

     En cuanto a tubos se restauró también parte de la tubería de madera, que en el caso de los tubos más grandes en uno de los registros las partes de las paredes estaban desencoladas.

      Este órgano cuenta con dos registros de lengüeta, que son la Trompeta y el Oboe.     

                

En el caso de estos juegos, de construcción distinta a los tubos de boca como los de fachada, fue necesario el lustre del soporte y placa (lengüeta) de bronce pues con el tiempo y la falta de uso estaban deteriorados. En este punto fue necesario cambiar algunas lengüetas.

                                                                                                                                                       Tubo de trompeta

 

   Los juegos de trompeta y oboe en este instrumento siguen los lineamientos de la entonación alemana y al usarlos en conjunto con los demás registros se obtiene un colorido diferente, pero sin ser agresivos, ya que no sobresalen al sonar en combinación con los juegos de fondo.

   La familia de los juegos “Principales”, sean ellos el Principal de 16 pies en el pedal, el Principal de 8 pies, la Octava de 4 pies, ambos en el manual I y el Principal de 2 pies en el manual II son juegos de gran presencia, formando una buena base para los demás registros.

 

Por ejemplo las mixturas. Los juegos de mixtura se componen de entre 2 y 5 tubos por cada nota (sin contar los casos excepcionales de más de 5) siendo tubos de pequeño tamaño de la familia del Principal.

                Mixtura del Manual II (los tubos pequeños que están adelante)        

   

   Estos tubos ayudan a realzar (o directamente producen) los armónicos más agudos de los juegos principales de 16, 8, 4 y 2 pies, entendiendo por armónicos a los sonidos que acompañan el sonido fundamental.

   En el Juan XXIII existen dos interesantes juegos de mixtura. El del manual I se compone de cuatro tubos por cada nota y el del manual II se compone de tres tubos por nota. Se diferencian en que la mixtura del manual II (llamada en este instrumento “Címbala”) suena más aguda. Estos tubos corroboran los armónicos agudos del sonido fundamental y la quinta.

    Durante la restauración el punto más delicado y en el que se trabajó con especial énfasis fue la entonación de los tubos,  y el trabajo incluyó el emparejado del sonido a lo largo de todas las filas (incluidos los tubos de madera) cuidando que el ataque de cada nota fuera directo y seguro, y que una vez emitido el sonido fuera estable, evitando la formación de ruidos indebidos que surgen de los tubos desentonados.

   En este instrumento se encuentra también una serie de juegos que imitan la Flauta. Tenemos por ejemplo dos en el manual I, llamados Rohrflöte 8 pies y Flöte 2 pies, que es como un Piccolo. Los juegos de flautas se diferencian de los principales en el diámetro de los tubos, siendo mayores los de las flautas. Esto produce que el sonido sea suave y opaco, aunque no por esto pierden su fuerza en los agudos.

    En el segundo manual se encuentran tres juegos de la familia de la flauta, el Nachthorn de 4 pies y los dos más sobresalientes que se emplean con un fin distinto al de imitar una flauta. Ellos son la Quinta 2 2/3 y la Terz 1 3/5. Las medidas en pies y la fracción nos indican que cada tubo es un poco más largo que su par en cualquier registro de 2 pies o 1 pie, respectivamente.

     Mediante estos dos registros , que corroboran los armónicos de los juegos de fondo y por tanto se deben usar junto con ellos, se forma lo que se llama un “Cornetto”, que es de sonoridad nasal, muy empleado en pasajes solistas. Se encuentran también en este órgano familias de tubos que imitan las cuerdas frotadas. Ellos son la Dulciana 8’, la Aeolina 4’, el Salicional 8’, y el Violoncello también de 8 pies en la pedalera. Estos registros son de diámetros menores que sus pares de los principales y por lo tanto el sonido emitido tiene un carácter más áspero, por la predominancia de armónicos agudos.

    Fue necesario un especial cuidado en la entonación de los graves de estos registros, ya que antiguamente respondían lentamente y en forma despareja.

 

En la consola se realizó un trabajo de renovación de los teclados. Se cambiaron los recubrimientos de las teclas blancas por recubrimientos plásticos nuevos, que imitan la veta del marfil. Los plásticos anteriores estaban amarillentos y presentaban roturas. El teclado blanco fue además pulido y en el caso de las teclas negras se retocó el brillo con productos específicos.

 



Consola

    Los teclados son una parte del instrumento que requiere uno de los mayores cuidados, ya que debe ser nivelada la altura y el calado de cada tecla (los dos manuales tienen 61 teclas y la pedalera 32, es decir 5 octavas y 2 octavas y media respectivamente), en concordancia con el mueble y con el mecanismo interior de transmisión, además se deben suprimir todos los rozamientos con los ejes interiores y el mecanismo que accionan debe ser parejo, cualquier diferencia se transmite al touché.

     Los botones de la consola que estaban rotos fueron cambiados por piezas de madera nuevas.

     La afinación se realizó enteramente a oído y por ello ha sido posible un temperamento igual, pero favoreciendo las tonalidades de menor número de alteraciones sin llegar a perjudicar demasiado las más lejanas. La modulación a cualquier tonalidad se hace posible de esta forma sin problemas al mismo tiempo que las de menor cantidad de sostenidos y bemoles presentan una armonía y plenitud que se traduce en grandeza para la composición musical y contribuye al placer del organista y del que escucha.

 

             

                                                                         

   

 

    Disposición del órgano

 


 


MANUAL I

Principal 8'
Rohrföte 8'
Aeoline 4'
Dulciana 8'
Flote 2'
Mixtur 4f
Trompete 8'
Octava 4'


MANUAL II


Bourdon 8'
Salicional 8'
Vox Celeste 8'
Konzertflöte 8'
Nachthorn 4'
Nasard 2 2/3
Principal 2'
Terza 1 3/5
Cymbel 3f
Oboe 8'

 


PEDAL

Subbass 16'
Principal 16'
Bassflöte 8'
Octave 8'
Violoncello 8'
Choralbass 4'

 

 

Accesorios
 


I / Ped    Super I    Super II
II / Ped    Sub II / I    Sub II
Super Ped    Super II / I   II / I
Trémolo
Pedal Expresivo
Pedal Crescendo
Transpositores
Combinaciones   p   mf   f   tutti
Anulador de lengüetas
3 Combinaciones libres